Liderar en salud: de la transformación personal al cambio del sistema
El 28 de abril del presente año, el Senado de la República abrió un espacio para conversar sobre un tema que atraviesa muchos de los retos en salud: el liderazgo. ¿Cómo se forma? ¿Dónde empieza? ¿Quiénes llegan a ejercerlo y quiénes se quedan fuera?
En este contexto se llevó a cabo el conversatorio “Liderazgo en salud: de la transformación personal a la transformación del sistema”, impulsado por la Comisión de Salud, y en el que participó activamente la comunidad de la Escuela de Salud Pública de México (ESPM).
El conversatorio fue moderado por la Dra. Nenetzen Saavedra Lara, Subdirectora de Desarrollo y Extensión Académica de la ESPM del Instituto Nacional de Salud Pública, y contó con la participación del Dr. Andrés Castañeda Prado, Director de la Sección Técnica de Políticas Públicas en Salud de la Sociedad Mexicana de Salud Pública; la Dra. Atziri Ibarra Galván, residente de la Especialidad en Medicina Preventiva de la ESPM-INSP; y el Dr. Rosbel Toledo Ortiz, Director de la Sección Técnica de Atención Primaria en Salud de la Sociedad Mexicana de Salud Pública y egresado de la ESPM-INSP.
A partir de este diálogo, que reunió trayectorias y miradas diversas, se planteó una idea central: el liderazgo no se limita a los cargos, sino que se construye desde la práctica cotidiana.
Uno de los puntos de partida fue reconocer que el liderazgo no inicia necesariamente con un nombramiento formal. Desde enfoques como el liderazgo transformacional, se destacó que liderar implica también influir, acompañar y generar condiciones para que otras personas se desarrollen. Esto desplaza la conversación hacia el terreno de lo cotidiano: la forma en que se toman decisiones, se construyen relaciones de confianza y se promueve el pensamiento crítico en los espacios de trabajo y formación.
¿Quiénes toman decisiones en salud?
El diálogo también abordó las condiciones en las que se ejerce el liderazgo en el sector salud. Las trayectorias profesionales no ocurren en el vacío: están atravesadas por estructuras institucionales, oportunidades desiguales y barreras que, en muchos casos, limitan la posibilidad de incidir.
Reconocer estos factores permite entender que el liderazgo no es una cualidad individual aislada, sino una práctica que se construye —y en ocasiones se tensiona— dentro de contextos específicos. En congruencia con ello, un eje clave de la conversación fue la equidad en los espacios de toma de decisiones. Aunque una proporción mayoritaria del personal de salud está conformada por mujeres, su presencia en niveles directivos sigue siendo menor.
Más allá de la cifra, esta situación abre preguntas sobre cómo se configuran los liderazgos y qué condiciones son necesarias para avanzar hacia espacios más diversos, influyentes y representativos de la población.
Formación para transformar
Finalmente, el conversatorio también colocó sobre la mesa un tema de fondo: la formación del personal de salud. Más allá de la preparación técnica, las intervenciones coincidieron en la necesidad de fortalecer capacidades para analizar contextos, tomar decisiones y participar en espacios donde se define el rumbo del sistema.
En ese proceso, las instituciones académicas, junto con los espacios de decisión pública, tienen un papel determinante en la construcción de trayectorias que no sólo respondan a las necesidades actuales, sino que contribuyan a transformarlas.
La participación de la comunidad de la ESPM en este diálogo se inscribe en esa línea de trabajo: una formación que busca articular conocimiento, práctica y compromiso público.
Lejos de agotar la discusión, el encuentro dejó planteadas preguntas que siguen vigentes en el campo de la salud: cómo se forman los liderazgos, quiénes acceden a ellos y bajo qué condiciones pueden incidir en la transformación del sistema.
Por: Redacción ESPM