Graduación 104: una generación preparada para seguir mejorando la salud pública

Ceremonia Graduación 104 – ESPM Teopanzolco 3 de septiembre 2026

El 3 de septiembre de 2026, el Centro Cultural Teopanzolco fue escenario de una de las celebraciones más significativas para la Escuela de Salud Pública de México (ESPM): la Graduación 104, en la que 160 estudiantes concluyeron una importante etapa de su formación académica en programas de especialidad, maestría y doctorado.

Más que un punto de llegada, la graduación representa una transición. Después de años de estudio, investigación y aprendizaje compartido, las y los graduados llevan consigo nuevas herramientas para enfrentar los desafíos de la salud pública y la responsabilidad de continuar aprendiendo a lo largo de la vida.

La ceremonia reunió a autoridades, integrantes del claustro académico, familiares, amistades y miembros de la comunidad de la ESPM. El ingreso al auditorio estuvo acompañado por la música de la Big Band Jazz del Centro Morelense de las Artes, que también participó en distintos momentos de la celebración.

La generación estuvo integrada por estudiantes de una amplia diversidad de programas, desde especialidades en Medicina Preventiva, Calidad de la Atención Clínica y Salud Comunitaria, hasta maestrías y doctorados en epidemiología, enfermedades infecciosas, nutrición, salud ambiental, bioestadística, sistemas y políticas de salud, envejecimiento y calidad de los sistemas de salud, entre otros.

El conocimiento como responsabilidad

Los mensajes de las autoridades coincidieron en una idea: recibir un grado académico no significa concluir el aprendizaje, sino asumir una nueva responsabilidad frente a la sociedad.

Como padrino de la Generación 104, el Dr. David Kershenobich Stalnikowitz, Secretario de Salud de México, destacó que esta nueva etapa representa la oportunidad de convertir en realidad ideas, planes y estrategias para promover la salud del país. Reconoció el esfuerzo que implicó formarse en salud pública y subrayó que su preparación será fundamental para fortalecer el sistema de salud mexicano.

Asimismo, les invitó a llevar consigo el rigor científico, pero también la humildad de reconocer que el conocimiento en salud pública nunca termina. “Gracias por elegir su talento para una causa tan necesaria como la salud de las y los mexicanos”, expresó.

Por su parte, el Dr. Eduardo Lazcano Ponce, director general del INSP, llamó a las y los graduados a convertir sus sueños en acciones que generen beneficios para la mayoría. Destacó que el liderazgo en salud pública requiere un propósito orientado al bien común y que las nuevas generaciones deberán desenvolverse en sistemas complejos, fortalecer su vínculo con las comunidades y la justicia social, y enfrentar desafíos como la desinformación.

El Dr. Bernardo Hernández Prado, director de la ESPM, destacó que el quehacer de la salud pública obliga a ir más allá en un escenario marcado por nuevas tecnologías y retos éticos y sociales. Reconoció en la generación una sólida formación técnica, acompañada de inquietudes relacionadas con la equidad de género y la protección del ambiente, y expresó su confianza en el futuro profesional que les espera. Asimismo, les recordó que podrán contar con la amistad y el apoyo de la Escuela en los nuevos caminos que emprendan.

La Dra. Nenetzen Saavedra, subdirectora de Desarrollo y Extensión Académica de la ESPM, recordó que formar parte de esta Escuela y del INSP significa incorporarse a una historia de más de un siglo. Frente a situaciones de desigualdad o comunidades que no han sido escuchadas, señaló, los valores son los que nos ayudan a no ser indiferentes y regresar a nuestro propósito.

A las y los graduados les dejó tres ideas para orientar su camino: ser coherentes entre lo que dicen y hacen; practicar la empatía y escuchar antes de emitir un juicio; y buscar la verdad con rigor científico, defenderla con valentía y comunicarla con responsabilidad.

Dr. David Kershenobich Stalnikowitz – padrino Graduación 104 ESPM Dr. Eduardo Lazcano Ponce – Graduación 104 ESPM 2026 Dr. Bernardo Hernández Prado – Graduación 104 ESPM 2026 Dra. Nenetzen Saavedra Lara – Graduación 104 ESPM 2026

De izquierda a derecha: Dr. David Kershenobich, Dr. Eduardo Lazcano, Dr. Bernardo Hernández, Dra. Nenetzen Saavedra

Una comunidad que recuerda y reconoce

La celebración también tuvo un espacio para la memoria. Se presentó un video in memoriam dedicado a integrantes de la comunidad de la ESPM que han fallecido y cuya presencia permanece en la historia de la institución. En este marco, se entregó un reconocimiento póstumo a la familia de Jacinto de Jesús Altamirano.

Posteriormente se entregaron reconocimientos académicos a quienes contribuyen, desde la docencia, la investigación y la vinculación con las comunidades, a fortalecer la misión de la ESPM.

La Cátedra “Miguel E. Bustamante” fue otorgada a la Dra. Jacqueline Elizabeth Alcalde Rabadán y al Dr. Héctor Manuel Lamadrid Figueroa. El Premio Docente e Investigadora Joven reconoció a la Dra. Elizabeth Hoyos Loya, mientras que el Premio Vinculación Comunitaria e Impacto Social fue otorgado a Martín Lajous Loaeza y María Laura Quezada Jiménez; el reconocimiento fue recibido por la Dra. Liliana Gómez, en representación del equipo de ESMaestras.

Estos reconocimientos reflejan una idea de excelencia académica que trasciende el aula y encuentra en la enseñanza, la investigación y el trabajo con las comunidades algunas de sus expresiones fundamentales.

La voz de una generación

Uno de los momentos centrales fue la participación de representantes de la generación: Jaime Alberto Bricio Barrios, egresado de la Especialidad Nacional para el Bienestar Comunitario en Salud Comunitaria, y Lorea Anasagasti Moncada, egresada de la Especialidad en Medicina Preventiva.

Ambos fueron invitados a compartir un mensaje por haber obtenido algunos de los promedios más altos de la generación y haber concluido sus respectivos programas en el tiempo establecido. Jaime obtuvo un promedio final de 10 y Lorea de 9.8.

Sus palabras dieron voz a una experiencia compartida: la de una generación que atravesó retos, aprendizajes y experiencias que ahora forman parte de una historia común.

El momento de recibir el grado

Llegó entonces uno de los momentos más esperados: la entrega de grados. Uno a uno, los nombres de las y los graduados fueron llamados al escenario. Cada grado representó el cierre de una etapa de esfuerzo y perseverancia, pero también la apertura de nuevas posibilidades para poner al servicio de la sociedad los conocimientos y capacidades adquiridos.

Las 160 personas graduadas representan la diversidad de caminos que ofrece la ESPM para prepararse en salud pública. Sus trayectorias convergen en un propósito común: contribuir, desde sus distintos campos, a comprender y atender los problemas que afectan la salud de las poblaciones.

Seguir aprendiendo para seguir transformando

Graduados Generación 104 ESPM – lanzamiento de birretes

La ceremonia concluyó con el lanzamiento de los birretes y la música del mariachi, que acompañó el momento festivo después de una tarde dedicada a reconocer el esfuerzo de esta nueva generación.

La Graduación 104 deja así una certeza: quienes hoy reciben su grado cierran un capítulo importante, pero no dejan de aprender. El ejercicio de la salud pública exige mantenerse en formación permanente, incorporar nuevas herramientas y responder a transformaciones sociales, ambientales, epidemiológicas y tecnológicas que plantean desafíos constantes.

Desde la Escuela de Salud Pública de México celebramos a esta nueva generación y reconocemos el esfuerzo que hizo posible llegar hasta este momento. Les corresponde ahora llevar sus conocimientos a nuevos espacios y contribuir, desde sus diferentes ámbitos de acción, a una tarea que nunca termina: trabajar por una mejor salud para todas las poblaciones.

La ESPM les despide de las aulas, pero no de la comunidad. Su formación continúa en cada pregunta que se hagan, en cada problema que contribuyan a resolver y en cada persona y comunidad cuya salud ayuden a transformar.

El grado que hoy reciben no es un punto final: es una invitación a seguir aprendiendo, a no ser indiferentes y a poner el conocimiento al servicio del bien común.

Por: Redacción ESPM