Código LactancIA México: inteligencia artificial para vigilar la publicidad que puede afectar la lactancia materna
La promoción de fórmulas infantiles ya no ocurre solamente en anuncios de televisión o en los anaqueles de los supermercados. También está en redes sociales, buscadores, contenidos de influencers y mensajes personalizados. Frente a este escenario, una iniciativa desarrollada en México utiliza inteligencia artificial y participación ciudadana para identificar posibles infracciones al Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.
La lactancia materna suele considerarse una decisión individual. Sin embargo, las condiciones en las que una mujer intenta amamantar están determinadas por múltiples factores: apoyo familiar, condiciones laborales, acceso a servicios de salud, políticas públicas y, cada vez con mayor presencia, el entorno comercial y digital. Esta fue una de las principales ideas planteadas durante la videoconferencia “Código LactancIA México”, realizada como parte del Ciclo de Videoconferencias 2026 de la Escuela de Salud Pública de México (ESPM), con la participación de la doctora Michelle L. Unar Munguía, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), y el maestro Pedro Javier Mota Castillo, asociado en nutrición de UNICEF.
De acuerdo con los datos presentados durante la conferencia, 34.2 % de las niñas y niños menores de seis meses en México reciben lactancia materna exclusiva, frente a una meta global de 70 % para 2030. El inicio de la lactancia durante la primera hora de vida alcanza 55 % y la lactancia continuada al año de edad, 42.7 %. Estos datos contrastan con otro indicador: 95 % de las mujeres mexicanas ha amamantado al menos una vez. Para los especialistas, esto muestra que el desafío no puede explicarse simplemente como falta de interés de las madres.
Las condiciones laborales, las licencias de maternidad, la existencia de salas de lactancia, el apoyo familiar y comunitario y la calidad de la atención durante el embarazo y después del nacimiento forman parte de este contexto. A estos factores se suma la comercialización de fórmulas infantiles y otros productos comprendidos dentro del Código Internacional.
Cuando la publicidad aparece justo cuando surgen las dudas
Durante los primeros meses de vida, las familias enfrentan preguntas frecuentes: ¿está comiendo lo necesario?, ¿por qué llora?, ¿mi leche será suficiente? En ese momento de incertidumbre, los mensajes comerciales pueden adquirir especial relevancia.
En un estudio presentado durante esta videoconferencia, realizado con madres y padres en México con acceso a internet, el 94 % había estado expuesto a publicidad digital de fórmulas infantiles y otros sucedáneos de la leche materna. A diferencia de la publicidad tradicional, la publicidad digital puede segmentarse y personalizarse a partir de los datos que las personas proporcionan al navegar. Entre las estrategias identificadas se encuentran storytelling, contenidos con apariencia educativa, concursos, descuentos, giveaways, webinars, influencers y contacto directo mediante redes sociales o WhatsApp.
En otro estudio con más de mil madres y padres, una mayor exposición a publicidad digital de fórmulas se asoció con hasta un 62 % menos de posibilidades de lactancia materna exclusiva y con una probabilidad cercana al doble de comprar y proporcionar fórmulas infantiles.
¿Qué establece el Código?
El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, adoptado por la Asamblea Mundial de la Salud en 1981, busca proteger la lactancia frente a prácticas de promoción y comercialización indebidas. México se adhirió a este marco hace más de cuatro décadas.
Un aspecto importante señalado durante la conferencia es que el Código no prohíbe la venta o disponibilidad de fórmulas infantiles. Regula su promoción y comercialización. Sus disposiciones abarcan, entre otros aspectos, la publicidad al público, la entrega de muestras gratuitas, la promoción en establecimientos de salud, regalos o patrocinios al personal sanitario y la información proporcionada a las familias. También contempla aspectos relacionados con el etiquetado y las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables.
En México existen disposiciones relacionadas con el Código en distintos instrumentos, entre ellos la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible, publicada en 2024, y la NOM-131-SSA1-2012. Sin embargo, durante la videoconferencia se señalaron dificultades de armonización, vigilancia y aplicación efectiva.
Una herramienta para vigilar millones de mensajes
Frente al crecimiento de la publicidad digital surge Código LactancIA, una iniciativa que combina inteligencia artificial, monitoreo especializado y participación ciudadana. Su sistema de monitoreo automatizado analiza el ecosistema digital para identificar posibles incumplimientos de las disposiciones nacionales e internacionales relacionadas con la comercialización de alimentos y bebidas para lactantes y niños pequeños.
La iniciativa también cuenta con una plataforma de denuncia ciudadana, mediante la cual cualquier persona puede reportar posibles infracciones tanto en internet como en espacios físicos, aportando información sobre el lugar, producto o marca, tipo de posible incumplimiento y evidencia, como fotografías o enlaces. Posteriormente, especialistas revisan y validan los reportes.
La inteligencia artificial no sustituye esta evaluación humana: permite detectar, organizar y dimensionar un volumen de información que sería difícil revisar exclusivamente de manera manual.
Más de tres mil incumplimientos identificados
Los primeros resultados permiten dimensionar el fenómeno. Entre agosto de 2025 y enero de 2026, el sistema identificó inicialmente 1,030 incumplimientos mediante inteligencia artificial. Al revisar las publicaciones, se encontró que una misma pieza podía contener más de una infracción, por lo que el número ascendió a 3,105 incumplimientos.
Entre las principales categorías aparecieron la promoción al público, aspectos relacionados con el etiquetado y declaraciones nutricionales o de propiedades saludables. La ciudadanía realizó, además, 56 reportes manuales, relacionados con posibles infracciones detectadas en puntos de venta, unidades de salud y transporte público, así como regalos dirigidos a madres y padres, materiales promocionales y estrategias de contacto directo.
Otro de los temas abordados fue la relación entre la industria y los profesionales de la salud. El Código establece que el personal sanitario no debe aceptar regalos, incentivos, patrocinios, equipos o servicios provenientes de empresas de fórmulas infantiles, con el propósito de evitar conflictos de interés que puedan afectar la independencia de la información y de las decisiones relacionadas con la alimentación infantil. Ambos ponentes, durante la videoconferencia, señalaron que estos vínculos pueden aparecer en congresos, seminarios, webinars y programas de educación continua, y subrayaron la importancia de reconocerlos, prevenirlos y reportar posibles incumplimientos.
Proteger la lactancia requiere algo más que regular la publicidad
La regulación de la publicidad es necesaria, pero no suficiente. Durante la videoconferencia también se planteó fortalecer las licencias de maternidad y paternidad, mejorar la consejería durante el embarazo y después del nacimiento, ampliar los apoyos para mujeres que trabajan en la informalidad, fortalecer los hospitales que cumplen los criterios de la iniciativa Hospital Amigo del Niño y de la Niña y capacitar al personal de salud. También se señaló la necesidad de avanzar en la armonización del marco jurídico mexicano y establecer mecanismos más claros de vigilancia y aplicación.
Para las familias, los especialistas recomendaron consultar fuentes confiables sobre lactancia y alimentación infantil y verificar quién está detrás de la información que circula en internet. Para profesionales de la salud, el llamado fue a conocer el Código, identificar conflictos de interés y participar en espacios de capacitación libres de vínculos comerciales.
La iniciativa Código LactancIA muestra así una nueva dimensión de la vigilancia sanitaria: una en la que la inteligencia artificial puede ayudar a identificar patrones de comercialización difíciles de detectar mediante vigilancia exclusivamente manual, mientras la ciudadanía aporta información desde los espacios donde estas prácticas ocurren.
El reto de fondo es construir un entorno en el que las decisiones sobre alimentación infantil puedan tomarse con información científica, apoyo profesional adecuado y condiciones sociales que hagan posible la lactancia, sin que las familias tengan que enfrentar, en medio de sus dudas, un ecosistema digital diseñado también para venderles productos.
Por: Redacción ESPM
https://youtu.be/0KfK1gdKpcI?si=l4-DtC0Ms4KgHMwS