La exposición al plomo representa un problema de salud pública cuyos efectos pueden comenzar desde la etapa prenatal y comprometer el desarrollo neurológico durante la infancia. En México, el gobierno federal presentó los lineamientos de una estrategia nacional orientada a reducir la exposición a este metal en la población, con especial atención en niñas y niños.
La iniciativa fue presentada en el marco de la Semana Internacional de Prevención de la Intoxicación por Plomo 2026, y contempla medidas regulatorias, intervenciones regionales focalizadas y la participación de distintos sectores del gobierno. En su diseño participa el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), cuyas investigaciones han contribuido a identificar las principales fuentes de exposición en el país y a dimensionar sus efectos sobre la salud.
Cuatro normas para reducir los riesgos
Uno de los principales componentes de la propuesta es la actualización de cuatro Normas Oficiales Mexicanas (NOM), orientadas a fortalecer la regulación sanitaria en torno al plomo. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) encabeza este proceso normativo.
Entre las modificaciones planteadas se encuentra la reducción del límite de plomo en pinturas, tintas, barnices, lacas y esmaltes, de 600 a 90 partes por millón (ppm), con el objetivo de equiparar el estándar nacional con los referentes internacionales. También se prevé disminuir los niveles de referencia de plomo en sangre e incorporar la evaluación de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), además de establecer un sistema de vigilancia epidemiológica específico para este riesgo.
Como parte de estas medidas, Cofepris contempla otorgar un sello nacional de certificación, sin costo para las personas productoras, a los artículos que cumplan con los estándares libres de plomo. Esta iniciativa busca apoyar la transición hacia procesos productivos más seguros, especialmente en el sector alfarero.
Una exposición silenciosa que compromete el desarrollo infantil
Durante su participación, el director general del INSP, Eduardo Lazcano Ponce, destacó que la exposición al plomo puede afectar el sistema nervioso desde el embarazo y durante los primeros años de vida, con consecuencias que pueden incluir alteraciones en el desarrollo cognitivo, el aprendizaje y el comportamiento. Se trata de efectos que, en muchos casos, no generan síntomas evidentes, lo que dificulta su detección oportuna.
En México, una de las principales fuentes de exposición identificadas en la población general es el plomo presente en los esmaltes utilizados para vidriar piezas de alfarería tradicional. Este material puede transferirse a los alimentos preparados o almacenados en dichos recipientes, con mayor riesgo cuando se utilizan para cocinar alimentos ácidos o calientes.
Sin embargo, existen alternativas para producir alfarería libre de plomo. De acuerdo con lo expuesto por el titular del INSP, eliminar este metal de los utensilios de barro no implica abandonar las técnicas artesanales tradicionales, sino incorporar materiales sustitutos que permitan mantener las características estéticas y funcionales de las piezas sin comprometer la salud de quienes las utilizan. La propuesta busca, además, proteger la salud de las comunidades sin comprometer la continuidad de las tradiciones artesanales ni el sustento de las familias alfareras.
De la evidencia científica a la acción
La estrategia nacional contempla intervenciones regionales en las entidades con mayor prevalencia de exposición, identificadas a partir de la Ensanut y otros estudios epidemiológicos. Para ello, el Grupo Técnico para la Prevención y Control de la Exposición al Plomo en México trabaja en una propuesta que busca articular a los tres niveles de gobierno, así como a instituciones académicas, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil.
Este esfuerzo representa una oportunidad para fortalecer la respuesta de salud pública frente a un riesgo ambiental prevenible, mediante la regulación, la vigilancia epidemiológica y la comunicación de riesgos dirigida a la población. La participación del INSP en esta iniciativa subraya la relevancia de la investigación científica para identificar las fuentes de exposición, dimensionar sus efectos y orientar las decisiones de política pública hacia intervenciones con mayor impacto en la salud de la población.
Escuela de Salud Pública de México · Instituto Nacional de Salud Pública
Secretaría de Salud de México. “México avanza en estrategia nacional para prevenir y controlar la exposición al plomo”, 21 de octubre de 2026.