“El futuro no ocurre, lo construimos”: Julio Frenk dialoga con estudiantes de la ESPM
Cuatro estudiantes de la Maestría en Salud Pública Integral (MSPI) de la Escuela de Salud Pública de México (ESPM) tuvieron la oportunidad de dialogar con el Dr. Julio Frenk Mora, director fundador del Instituto Nacional de Salud Pública y referente internacional de la salud pública y la educación superior.
El encuentro, gestionado en el marco del Programa de Actualización en Salud Pública y Epidemiología del INSP (PASPE 2026), fue posible gracias al apoyo de la Dra. Nenetzen Saavedra Lara, subdirectora de Desarrollo y Extensión Académica de la ESPM, y del Lcdo. Osvaldo Huerta, reunió a estudiantes de medicina, fisioterapia, nutrición y enfermería para conversar sobre formación, liderazgo, trabajo en equipo y las experiencias que han marcado la trayectoria profesional y personal del Dr. Frenk.
Uno de los temas centrales fue la importancia de desarrollar capacidades que trasciendan las habilidades técnicas. Ante la necesidad de abordar los problemas de salud desde diferentes disciplinas, el Dr. Frenk destacó que aprender a trabajar en equipo es fundamental.
Los equipos más sólidos, señaló, no necesariamente están integrados por personas que piensan de la misma manera. Por el contrario, la diversidad de perspectivas, experiencias y fortalezas puede convertirse en una de sus mayores ventajas.
Para él, trabajar con personas que poseen capacidades diferentes requiere reconocer las propias limitaciones, mantener la mente abierta y desarrollar la capacidad de escuchar, particularmente en contextos marcados por la polarización.
De la medicina a la salud pública
Durante la conversación, el Dr. Frenk recordó su decisión de dedicarse a la salud pública después de estudiar medicina. Ante la percepción de que quienes optaban por esta disciplina se alejaban de la práctica clínica, encontró una manera sencilla de explicar su elección.
La frase sintetiza una concepción que ha acompañado su trayectoria: ampliar la mirada de la medicina desde el individuo hacia las poblaciones y las condiciones que determinan su salud.
También recordó la influencia de sus mentores, entre ellos el Dr. Guillermo Soberón, a quien reconoció por identificar el potencial de las nuevas generaciones y brindarles oportunidades para participar en la construcción y transformación de instituciones.
Aprender de la adversidad
Al hablar de una de las experiencias más complejas de su carrera, el Dr. Frenk reflexionó sobre la posibilidad de convertir la adversidad en aprendizaje. Para ello, consideró fundamental comprender las perspectivas de los demás, revisar las propias respuestas ante el conflicto y desarrollar empatía.
Con el paso del tiempo, explicó, algunas experiencias que inicialmente pueden percibirse como obstáculos adquieren un nuevo significado y se convierten en aprendizajes que contribuyen al crecimiento profesional y personal.
También compartió una reflexión sobre la importancia de cuidar distintas dimensiones de la vida. Vivir bien, señaló, implica buscar un equilibrio entre lo profesional, lo familiar y lo personal, aunque ese equilibrio no siempre resulte sencillo.
La responsabilidad de las profesiones de la salud
El diálogo abordó también la profesionalización de las disciplinas de la salud. El Dr. Frenk explicó que una profesión no se define únicamente por sus conocimientos especializados, sino también por la formación, la ética, la autorregulación y la capacidad de establecer estándares para su ejercicio.
La profesionalización representa así no sólo el reconocimiento de una disciplina, sino también una responsabilidad frente a las personas y comunidades a las que sirve.
“El futuro no ocurre, lo construimos”
Al cierre del encuentro, el Dr. Frenk compartió un mensaje dirigido a las nuevas generaciones de profesionales de la salud pública.
Para él, el futuro no es algo que simplemente sucede, sino una realidad que se construye mediante las decisiones y acciones de cada generación. Para participar en esa construcción, consideró indispensable combinar una preparación científica y técnica de alto nivel con un claro sentido ético y una orientación de servicio.
Para las y los estudiantes de la MSPI, el diálogo representó una oportunidad para conocer de cerca no sólo la trayectoria de uno de los referentes de la salud pública mexicana, sino también las experiencias y principios que han acompañado su desarrollo profesional y personal. Un encuentro que reafirmó el valor del diálogo entre distintas disciplinas y generaciones para continuar construyendo el futuro de la salud pública.
Estudiante de la Maestría en Salud Pública Integral – ESPM