Investigar lo cotidiano: ftalatos, bisfenol A y salud pública

Jesús Gibran Hernández Pérez – examen doctoral ESPM-INSP

¿Qué efectos pueden tener sobre nuestra salud las sustancias con las que convivimos todos los días, muchas veces sin saberlo?

Esta fue una de las preguntas que acompañó mi formación doctoral y que fui construyendo y discutiendo junto con la Dra. Luisa Torres, la Dra. Maricela Piña y el Dr. David López. Después de varios años de trabajo, esa pregunta se convirtió en una investigación sobre los ftalatos y el bisfenol A (BPA), compuestos presentes en numerosos productos de uso cotidiano.

Los ftalatos y el BPA se utilizan en envases, materiales plásticos, productos de belleza y cuidado personal, así como en algunos dispositivos médicos. Estos compuestos pueden liberarse de los materiales que los contienen y llegar a los alimentos, al agua o al ambiente. Además, pueden interferir con procesos hormonales, metabólicos e inflamatorios, lo que ha generado preocupación por sus posibles efectos a largo plazo.

Esto plantea un reto importante: probablemente no estamos expuestos a una sola de estas sustancias, sino a varias al mismo tiempo. Además, la exposición puede variar entre distintos grupos de la población debido a diferencias en los productos que utilizamos, nuestros hábitos y otras condiciones sociales. Sin embargo, buena parte de la investigación ha estudiado estos compuestos de manera aislada.

A partir de esta pregunta, mi tesis se organizó en dos componentes.

El primero consistió en una revisión sistemática de los estudios publicados entre 1980 y febrero de 2026 sobre la relación de los ftalatos y el BPA con cánceres hormonodependientes, enfermedades cardiovasculares y diferentes causas de mortalidad. Después de revisar más de 12,000 registros, identificamos 27 estudios que cumplían con los criterios establecidos.

Encontramos que la evidencia sobre la aparición de estas enfermedades todavía es limitada y heterogénea, y se concentra principalmente en el cáncer de mama. También existen importantes vacíos de información sobre otros cánceres hormonodependientes y las enfermedades cardiovasculares.

En contraste, los estudios sobre mortalidad mostraron patrones más consistentes: una mayor exposición al BPA y a algunos ftalatos de alto peso molecular se relacionó con una mayor mortalidad general, cardiovascular y por cáncer.

Estos resultados reforzaron la necesidad de estudiar no solo sustancias aisladas, sino también las mezclas a las que estamos expuestos.

Por ello, en el segundo componente analizamos información de 9,393 personas adultas participantes en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Estados Unidos, vinculada con registros de mortalidad. Estudiamos cómo variaba la composición de las mezclas de ftalatos y BPA de acuerdo con el sexo y el grupo racial o étnico y, posteriormente, su relación con la mortalidad.

Encontramos que la composición de las mezclas efectivamente variaba entre distintos grupos de la población. En el análisis general, una mezcla caracterizada por BPA y ftalatos de alto peso molecular se relacionó con una mayor mortalidad por todas las causas, cardiovascular y por cáncer.

También observamos diferencias entre mujeres y hombres: en las mujeres aparecieron mezclas específicas relacionadas con la mortalidad por cáncer, mientras que en los hombres no identificamos asociaciones claras.

Estos hallazgos muestran que no basta con estudiar los contaminantes de manera aislada o asumir que todas las personas estamos expuestas de la misma manera. También necesitamos preguntarnos quiénes están expuestos, a qué combinación de sustancias y qué grupos poblacionales podrían ser más susceptibles a sus efectos.

¿Qué significa esto para México?

Realizar este trabajo en el contexto del INSP y de la Escuela de Salud Pública de México fue fundamental. Mi formación me permitió comprender que investigar un problema de salud pública no consiste únicamente en aplicar una estrategia epidemiológica o un análisis estadístico sofisticado. También implica mirar más allá de los números, reconocer las desigualdades en la exposición y producir evidencia que pueda traducirse en decisiones y acciones concretas.

Como recién egresado, considero que mi tesis también permitió visibilizar vacíos importantes en México y otras partes del mundo. Para comprender mejor los posibles efectos de estos contaminantes se requieren estudios más sólidos, mediciones repetidas a lo largo del tiempo y poblaciones más diversas.

Algunas personas podrían preguntarse por qué los datos del segundo componente de mi tesis provienen de Estados Unidos y no de México. La respuesta es sencilla: en nuestro país no fue posible contar con mediciones poblacionales de estos compuestos, en parte debido a su elevado costo y a la falta de un sistema nacional y continuo de biomonitoreo.

Además, nuestra revisión de la evidencia mostró que existen muy pocos estudios poblacionales realizados en México y América Latina. Esta ausencia de información también es un hallazgo importante: aquello que no se mide difícilmente puede prevenirse y, mucho menos, permite conocer su verdadero impacto en la salud de nuestra población.

Concluir este doctorado no representa para mí el final de la pregunta, sino el inicio de una línea de investigación que espero que muchas otras personas continúen desarrollando, conmigo o sin mí.

Todavía quedan muchas preguntas por responder. Pensemos, por ejemplo, en las personas que trabajan diariamente en el reciclaje de plásticos. Aunque esta actividad representa una estrategia ambiental necesaria, los materiales que manipulan pueden liberar compuestos capaces de ser inhalados, ingeridos o absorbidos por la piel. Todavía sabemos muy poco sobre si estos trabajadores presentan una mayor exposición y cuáles podrían ser sus efectos en la salud.

Las soluciones ambientales también deben contemplar la salud de quienes las hacen posibles. Ya que proteger al planeta nunca debería significar dejar desprotegidas a las personas que trabajan para salvarlo.

Jesús Gibran Hernández Pérez presenta cartel en Congreso de Investigación en Salud Pública del INSP

Jesús Gibran Hernández Pérez, presentando el cartel “Disparidades raciales/étnicas en la asociación entre mezclas de ftalatos/bisfenoles con Diabetes Mellitus: NHANES 2013-2016”, en el Congreso de Investigación en Salud Pública del INSP.

Por: Jesús Gibran Hernández Pérez
Escuela de Salud Pública de México / UT Southwestern Medical Center